El éxito en España de Nueve Reinas y El hijo de la novia ha establecido cálidos vínculos entre el cine argentino y los espectadores españoles. Hasta hace poco resultaba más frecuente la presencia de películas hispanas en la Argentina, que las de nuestro país en pantallas peninsulares. Dicha asimetría fue quebrada por los films de Bielinsky y Campanella.