La primera edición francesa de este libro data de 1965, la primera en español se publicó aquí en la Argentina diez años más tarde y la segunda en 1992. Ambas ediciones son hoy prácticamente inhallables. ¿Por qué de nuevo El anarquismo?, ¿por qué de nuevo Daniel Guérin? No se trata de la obra de uno de los grandes clásicos libertarios, ni el autor proviene de la tradición ácrata. Por el contrario, al momento de escribir este libro Guérin seguía definiéndose como marxista, aunque intentaba construir una síntesis entre las dos grandes corrientes surgidas de la Primera Internacional. Nacido en 1904 fue uno de los mayores pensadores revolucionarios en la Francia del siglo XX. Activista sindical, militante de la CGT, luchador anticolonialista y perteneciente al Frente Homosexual para la Acción Revolucionaria, fue siempre un bocado difícil de tragar por sectas y capillas de toda laya. Los marxistas le dieron la espalda por “anarquista” y los anarquistas, por supuesto, debido a su confeso marxismo, se resistían a considerarlo uno de los suyos. Como integrante del Partido Socialista Francés formó parte del grupo de oposición interna conocido como la “Izquierda Revolucionaria”, corriente expulsada poco antes de estallar la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra desarrolló actividades clandestinas y al finalizar ésta, rechazando opciones estalinistas, socialdemócratas y trotskistas variopintas, fue generando un pensamiento original incluyendo criterios provenientes de un marxismo respetuoso de la capacidad de autoorganización popular, como el representado por el espartaquismo luxemburguista o el consejismo de Pannekoek. Con el paso de los años sus posturas fueron acercándose a las anarquistas. Al momento de su muerte, a los 84 años, formaba parte de la Unión de Trabajadores Comunistas Libertarios, una organización anarquista francesa. Su libro, El anarquismo, sigue siendo al día de hoy una de las mej ores síntesis del pensamiento y práctica de las distintas corrientes ácratas a lo largo de la historia.
