Ningún otro escritor quizá como Albert Camus ha conseguido dar una significación filosófica, novelesca y dramática a un estado de espíritu nuevo, a ciertas preocupaciones y temas muy característicos de su época. En todas sus páginas se revela una intensa preocupación por las cuestiones permanentes del hombre, pero no visto de modo abstracto, sino en relación con los problemas de la época. Dejando atrás el nihilismo, superando el absurdo, Albert Camus entona un canto de esperanza a la vida. Esperanza reflexiva, no incondicionada, sometida, pues, a las vicisitudes de una conciencia siempre alerta. Las seis novelas cortas de ‘El exilio y el reino’ son de tanta belleza formal como ricas en intenciones alegóricas. (contenido: La mujer adúltera; El renegado o un espíritu confundido; Los mudos; El huésped; Jonás o el artista en el trabajo; La piedra que crece).
