Este libro surgió como resultado del registro, en un cuaderno de notas, de las conversaciones que por espacio de dos o tres horas, mantuve en varias oportunidades con mi madre, Leonor Moreno (Mocita), en la calle Echeverría, la que compartió con mi padre Valentín Julián Ugarte en vida, recreando un siglo y medio de la familia Moreno, con la idea de publicarlas algún día. Los que la conocieron en su intimidad la escucharon en numerosas ocasiones, siempre que se presentaba un momento oportuno, o se provocaba, perorar con entusiasmo sobre sus abuelos Francisco Pascasio Moreno y María Ana Varela de Moreno, y los ascendientes y descendientes de ambos. Sobre las bondades de su carácter, intimidades e imperfecciones, y sobre algunas de sus pertenencias. Su mente estaba tan plagada de esos recuerdos, y estos tan bien organizados en su memoria, que yo no podía permitirme que ningún fragmento que flotase en su reminiscencia se perdiese.

