Lindsay tiene treinta y pocos años, dos amigas que no están muy bien de la cabeza y muchas ganas de encontrar el amor. Está cansada de ver que los cuentos de hadas se hacen realidad para todo el mundo menos para ella y que su hombre perfecto no existe.Y entonces aparece Jack Ackerman, el multimillonario jefazo, para enseñarle a Lindsay que los juegos sexuales en la oficina pueden ser muy, pero que muy peligrosos. Y ya sabemos lo que dice el dicho; quien juega con fuego, termina quemándose.