Escrita en 1919, al finalizar la contienda mundial, Los enemigos de la mujer cierra la trilogía que Blasco Ibáñez escribió sobre la guerra, iniciada con Los cuatro jinetes del Apocalipsis, y seguida por Mare nostrum. Sin llegar a la intensidad ni el dramatismo bélico de las dos primeras entregas, la novela muestra una cruda descripción en la que el juego y el dinero son los únicos horizontes de una élite rentista herida de muerte por las revoluciones y la guerra.

