En esta novela el prostíbulo que regentea en la costa el ciudadano Larsen, por mal nombre Juntacadáveres, y el amor total, morboso y trágico, entre un muchacho y una demente, son los dos centro narrativos que desarrolla Onetti. Una y otra situación obligan a los protagonistas a una despiadada confrontación y autoanálisis, que Onetti resuelve en una lúcida radiografía de la sociedad rioplatense, americana, pero antes que eso en una desolada visíón del corazón humano.
