La trama de Muertos Sin Sepultura describe un caso de la Resistencia francesa que tuvo lugar dos años antes. Cinco guerrilleros capturados están encerrados en un desván lleno de trastes y basura de una escuela pueblerina. Abajo, en una de las aulas, les torturan a cada uno por separado para conseguir la información sobre el paradero del jefe de su destacamento. A diferencia de sus compañeros asesinados poco antes, a ellos se les dejaron algunas horas para pensar sobre las próximas torturas e inminente ejecución, para reflexionar sobre sí mismos a la luz de una muerte inevitable. Recluidos en cuatro paredes, ya no pueden ser útiles a aquellos con quienes antes pelearon codo a codo. Ellos nada tienen que esconder, ya que en realidad no saben el paradero de su jefe, y es eso lo que los verdugos quieren saber a través de las torturas.
