Explora su búsqueda de identidad durante el fenómeno de 'Livin' la vida loca', reflexiona sobre el hecho de aceptar su sexualidad y admite las opresivas consecuencias que pueden traer la negación de sus sentimientos y la fama. También comparte algunos de los momentos más cruciales de su vida, como los viajes a la India que lo llevaron a crear la Fundación Ricky Martin, y la experiencia de convertirse en padre. En el libro refiere además a México como su trampolín: “Siempre estaré agradecidísimo por todo lo que me trajo y todas las oportunidades que me dio. Fue mi trampolín al resto del mundo, porque del teatro pasé a la telenovela, de la telenovela al cine y del cine volví a la música

