Una nueva recopilación del Maestro, la primera luego de ¡Qué presente impresentable! (2004). Con toda lo divertido - y a veces espantoso - que rodea las ceremonias de la comida y la bebida, en público y en privado.
Una nueva recopilación del Maestro, la primera luego de ¡Qué presente impresentable! (2004). Con toda lo divertido - y a veces espantoso - que rodea las ceremonias de la comida y la bebida, en público y en privado.

Joaquín Salvador Lavado recebeu o apelido de Quino desde pequeno, para diferenciá-lo de seu tio Joaquín Tejón, pintor e desenhista publicitário com quem, aos 3 anos, descobriu sua vocação. Na década de 40, terminou a escola primária e decidiu inscrever-se na Escola de Belas Artes de Mendoza, a qual abandonaria anos depois para dedicar-se a desenhar quadrinhos e humor.